de té verde, hierbas y otros brebajes.

28 02 2008

Estoy aburrido (si, otra vez, es una constante del ultimo tiempo… digamos, los últimos 20 años) en fin, este aburrimiento crónico tiene sus pequeños bálsamos que suavizan la monotonía y se llama blog (si, es entretenido escribir), tratando de hacerlo con cuotas de ironía y humor es que siempre me siento a escribir… bueno, no hace mucho rato almorcé, sin embargo ya me dio hambre, y como no hay ni una fruta o alguna golosina que comer, recurro a algo que hace tiempo no aplicaba, un bajativo para después de almuerzo, algo que te ayude a pasar la comida y también a despavilar un poco… no soy muy amigo del café, tomo muy muy poco, esto básicamente porque no me cae muy bien al estomago, y tampoco hace muy bien que digamos al organismo… conocido por todos son las desventajas que tiene el café, pero bueno.. no es mi tema aportillar al café, la cosa es rica y pese a todo, cada cierto tiempo igual tomo una tasita… como sea, mi debilidad en materia de bebestibles es el té verde, un exótico brebaje que aparecio en mi vida consecuencia de que mi vieja lo consume desde hace ya varios años.. y yo aproximadamente 2 atrás lo comencé a tomar con relativa frecuencia, primero, motivado por la curiosidad, luego, por el descarte… averiguando me entere de que mi antiguo deleite, el té ceylan (si, el mismo que toman en todas las casas) es altamente nocivo, además de ser perjudicial para el sistema nervioso y de mancharte los dientes dejándotelos amarillentos… el té tradicional hace que eliminemos mucho hierro, condición que sumada a mi veganismo, daban como ecuación un resultado funesto (corto; no como carne, el poco hierro me lo busco por diferentes lados.. igual es poco, y mas encima tomando té lo estaba botando.. mal no¿?), como sea.. ya no tenia té, el café jamas apaño… entonces me encontraba limitado a tomar eco, si bien es bastante bueno y saludable (esta hecho en base a cereales), la cosa termina por aburrir al paso del tiempo, puesto que el sabor no era algo que me matara… desde entonces y producto del azar el té verde hace su maravillosa irrupción en mi vida, con un delicioso sabor, mejor apariencia y un origen que se agradece (todo lo oriental es bueno, o casi todo). Posteriormente comencé a leer acerca de las distintas bondades que este brebaje tiene, de las cuales resumiré las siguientes:

  • alivia los dolores de cabeza
  • depura los riñones (borrachines, presten atención)
  • beneficioso contra los cálculos renales
  • soluciona problemas digestivos y nerviosos
  • refuerza la memoria
  • alivia la fatiga
  • mejora la visión
  • mejora la absorción del hiero (ejalé!, GO VEGAN!)
  • Previene enfermedades cardíacas, la hipertensión o los accidentes cerebrovasculares.
  • Su flúor ayuda a prevenir las caries dentales
  • es diurético
  • favorece la circulación
  • estimula el sistema defensivo o inmunológico
  • estimula la eliminación de grasas, etc.

(*fuente: http://www.entelchile.net/familia/naturaleza/te_verde/verde.htm)

 

Luego de esta breve lista de sus propiedades, no queda mas que entregarse a él, para aquellos que siempre dudan debido a la accesibilidad de determinados productos “desconocidos”, el té verde ya esta bastante en boga y por ende lo puedes conseguir fácilmente en supermercados, yo prefiero eso si buscarlos en tiendas naturistas, en ferias o locales raros, donde su procedencia es directamente desde China y con eso al menos, me aseguro (en teoría) de que el producto esta menos procesado e industrializado… como sea, les recomiendo este brebaje, yo al menos me tomo unas 4 tasas diarias y a veces un poco mas J